La actividad económica de uno de los distritos más dinámicos de la ciudad de Barcelona ha sido puesta en cuarentena. Bares, restaurantes, locutorios, supermercados 24h, puntos de información turística, tiendas de alquiler de bicicletas y segways o consignas para almacenar equipajes no podrán iniciar su actividad en el barrio durante al menos un año. Este es el periodo que está previsto que dure la suspensión temporal de licencias de actividad en el distrito, aprobada por el Ayuntamiento de Barcelona el pasado 13 de octubre. El consistorio aprovechará los próximos doce meses para revisar la actividad económica de Ciutat Vella y redactar un nuevo plan de usos.
La entrada en vigor de la moratoria implica además que no se podrá comprar la licencia de un local que cierra para trasladarla y abrir en otra ubicación diferente dentro del distrito. Esta ha sido una práctica muy extendida en los últimos años, dada la dificultad existente para conseguir nuevas licencias de actividad relacionadas con el ocio y la restauración. De hecho eran las operaciones más numerosas en Ciutat Vella y, sin duda, encarecían el precio final que acababa pagando el comprador o inquilino. A partir de ahora, la licencia de actividad estará asociada exclusivamente al local en cuestión y no se podrá trasladar a otro punto. La moratoria no afecta al comercio tradicional como zapaterías, tiendas de ropa, joyerías, librerías o galerías de arte, que si que podrán incrementar su presencia en el distrito.
“No entramos a valorar las decisiones que se toman desde las instituciones públicas. La cuestión es que ahora hay una moratoria para repensar la actividad económica del distrito. Esperamos que el nuevo plan de usos que apruebe el Ayuntamiento sea imaginativo, ambicioso y estable. Por ello, desde nuestro punto de vista, resulta imprescindible contar con la opinión de todas las partes implicadas. Es la única forma de llegar a una solución de consenso sostenible en el tiempo que no repercuta negativamente en los vecinos y la vida del barrio pero que tampoco dañe la actividad y tejido económico de la ciudad” sostienen desde Busquets Gálvez.
El distrito de Ciutat Vella es el que más turistas recibe cada año y acoge un tercio de los establecimientos hoteleros de Barcelona y una importante oferta de bares, restaurantes y locales de ocio.











